Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS): Su impacto en la fertilidad y la importancia de detección en donantes de gametos

Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS): Su impacto en la fertilidad y la importancia de detección en donantes de gametos

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) no suelen dar síntomas en el paciente por lo que pueden pasar desapercibidas y nuestra salud y nuestra fertilidad pueden verse comprometidas.


Pueden contraerse tanto por contacto oral, anal o vaginal por lo que se recomienda el uso del preservativo en toda práctica sexual. A la mínima sospecha de poder padecer alguna de ellas tendremos que acudir a nuestro médico para que nos realice las pruebas necesarias y paute tratamiento en función de la ETS que padezcamos. Si son tratadas a tiempo no deben de darnos mayor problema.


Es importante saber que, si tenemos pareja, ambos miembros deben de someterse al tratamiento para tratarla y no reinfectarse.

¿Cómo afectan las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) a la fertilidad?

De entre todas las enfermedades de transmisión sexual (ETS) cabe destacar dos de ellas, la gonorrea y la clamidia.


Pueden llegar a provocar el denominado EIP (enfermedad inflamatoria pélvica) en el caso de las mujeres. Este tipo de enfermedad se da precisamente por no saber que se está padeciendo una ETS y por tanto el paso del tiempo provoca dicha «inflamación» dando lugar a problemas en la fertilidad. Lo más característico serian daños en las trompas de Falopio. Si se llega a producir la cicatrización de dichas trompas se bloquearían los conductos y por tanto no podrían llegar los óvulos al útero, consecuentemente, no se podría dar embarazo.


Cuando se ha conseguido el embarazo, la EIP (enfermedad inflamatoria pélvica) también puede causar embarazos ectópicos. Cabe destacar que tanto la gonorrea como la clamidia, pueden provocar daños en él bebe, tales como conjuntivitis e incluso ceguera por contagio en el momento del parto.


En ocasiones la sintomatología de la gonorrea puede llegar a confundirse con una cistitis (dolor al orinar) o infección vaginal (flujo amarillento). También puede provocar sangrados al margen de la regla.


En el caso del herpes simple no casusa una infertilidad como tal, pero si es cierto que puede exponernos a padecer indirectamente otro tipo de infecciones y provocar aborto.


En el caso de los hombres la gonorrea o clamidia puede llegar a causar problemas en los epidídimos que son los tubos que transportan los espermatozoides en el aparato genital masculino por lo que su obstrucción produce la reducción o ausencia de espermatozoides en el eyaculado, complicando o imposibilitando la tarea de fertilizar al ovulo.


En estos casos es recomendable acudir a tratamientos de fertilidad por la imposibilidad de realizarse el proceso de fertilización del ovulo de manera natural.


En el caso de la gonorrea y la clamidia, el hombre podría experimentar dolor y, en ocasiones infertilidad. La sintomatología es variada: desde secreción de pus, dolor testicular y/o ardor en el momento de orinar.

¿Es importante detectar las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) a los donantes de óvulos y semen? ¿Cómo curarlas?

Pese a que no es obligatorio por ley, en accuna consideramos que si es recomendable la detección de cualquier ETS a los donantes de óvulos y semen. Por eso, además de las pruebas serológicas (sífilis, hepatitis, VIH) realizamos el análisis de las 10 ETS que mayor implicación tienen en la fertilidad, con el objetivo de garantizar estos aspectos en la salud de nuestros donantes.


La técnica para la obtención de la muestra es muy simple, basta con tomar una muestra con un hisopo estéril y analizar dicha muestra con el objetivo de rastrear las enfermedades de transmisión sexual más comunes como la gonorrea, clamidia, herpes simple, ureaplasma y micoplasma, entre otras.


Si cualquiera de los donantes se encuentra infectado por alguna de las ETS analizadas, el tratamiento es sencillo. Por ejemplo, en el caso del ureaplasma o micoplasma con un antibiótico de amplio espectro sería suficiente para tratarlas. La cura del herpes simple genital no existe (una vez contraído no se elimina del organismo) pero se puede tratar con antivirales, al igual que el herpes labial sin mayor repercusión. Si hablamos de la gonorrea, el tratamiento es algo más complejo ya que requiere de una inyección intramuscular, no obstante, con la medicación adecuada tiene solución.


Raquel Molina, Técnico de Laboratorio de Accuna