Cómo ayuda la práctica de yoga a las embarazadas

Practicar yoga nos ayuda a relajar nuestro a cuerpo, a mantener nuestra mente en blanco y relajarnos o a controlar nuestras emociones. El objetivo de esta disciplina es ampliar la consciencia y, por tanto, conocerse a uno mismo, además de suponer una manera fabulosa para lograr una mayor elasticidad. Por eso, es recomendable que las mujeres embarazadas realicen este tipo de ejercicios con movimientos suaves, sencillos e indicados para ellas.
Desde el centro especializado en yoga para mujeres Sadhana se indica que es importante comprender que un embarazo “implica aspectos no sólo físicos, sino también emocionales, psíquicos y espirituales”, por ello en este tipo de ejercicios se encuentran prácticas para aplicar en todos estos aspectos. A través del yoga, como indican, “se crea una conexión muy íntima con el bebé” durante el embarazo.
El yoga beneficia a las futuras madres en los siguientes aspectos:
Mayor relajación y concentración en una época en la que la mujer debe evitar el estrés. De esta manera, se llega también más tranquila al parto y libera la tensión física que se acumula durante este periodo en articulaciones y músculos.
– Ayuda a que la embarazada se sienta mejor tanto física como psíquicamente. Practicar yoga implica una consciencia corporal que hace que la mujer vaya adaptándose a los cambios que produce el crecimiento del bebé.
Prepara mejor para el parto. “Los ejercicios movilizan y lubrican la articulaciones para que la pelvis responda mejor el día del parto”, señala la experta en yoga para embarazadas Carmela Escriche, quien añade que se toma conciencia de la musculatura del suelo pélvico “que tendrá que ser lo suficientemente flexible para que se abra llegado el momento y lo suficientemente fuerte para resistir la fuerza de empuje necesaria para que el bebé pueda salir, producida por las contracciones del útero”.
Facilita una mejor y más rápida recuperación tras dar a luz. La elasticidad y la tonificación que proporcionan los movimientos del yoga logran una recuperación más rápida. A ello se suman los beneficios de contar con un suelo pélvico fuerte.
Asimismo, la respiración que acompaña los ejercicios del yoga juegan un papel muy importante durante el embarazo y el parto, ya que su ritmo puede relajar o acompañar el momento de dar a luz. También hay que recalcar que las posturas que se emplean en esta disciplina, así como los movimientos que se realizan alivian las molestias que se encuentran en la zona lumbar.
Como ya os hemos comentado, realizar ejercicio físico suave durante el embarazo es recomendable, tanto el yoga como el pilates, opciones que cada día tienen más seguidoras gracias a sus beneficios.
En nuestra clínica somos especialistas en el cuidado de la mujer y de los bebés, ¡te esperamos!
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