tratamientoFecundación in vitro

Es la técnica de reproducción asistida más habitual cuando se necesita ayuda para conseguir el embarazo. Es fiable, segura y cada vez más sencilla

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¿En qué consiste?

En la actualidad el proceso FIV se ha optimizado y simplificado mucho y apenas se vincula a efectos secundarios. 

El primer paso es diseñar el tratamiento tras estudiar el caso en la primera consulta de fertilidad. 
Comenzaremos los primeros días tras iniciar la regla, con la administración de fármacos que tienen la función de provocar el crecimiento y aumentar el número de óvulos maduros en ese mismo ciclo. Para controlar y mejorar su desarrollo, tendrás que venir 3 o 4 veces –dependiendo de cada caso- para medir ecográficamente la evolución y poder dosificar la medicación adecuadamente. Cuantos más óvulos bien desarrollados tengamos en esta primera fase, más embriones y más posibilidad de éxito.

Una vez detectemos el momento óptimo de extracción, te citaremos para su recogida; siempre la realiza nuestro equipo de ginecólogos especialistas en nuestro quirófano para mayor seguridad y nuestro anestesista te administrará una ligera sedación para que no tengas molestias. Después podrás descansar una o dos horas en nuestras cómodas habitaciones individuales.

Una vez extraídos los óvulos (ovocitos), nuestros biólogos procederán a su fecundación en el laboratorio. La fecundación podrá ser de FIV clásica (los espermatozoides encuentran al óvulo sin ayuda) o mediante ICSI (el biólogo selecciona los mejores espermatozoides y los introduce directamente en el óvulo). La selección de la técnica más adecuada dependerá de la calidad del semen y no varía el precio del tratamiento.

 

Medicación                           Fases del embrión
Ecografía           Transferencia
Recogida de ovocitos           Test de embarazo

La unión del óvulo con el espermatozoide produce un embrión. Dejaremos pasar varios días para que la naturaleza seleccione los embriones más válidos; conforme van transcurriendo las horas, los embriones anómalos –como sucede en la reproducción habitual- se van bloqueando y sobreviven los más aptos para dar el embarazo. 

Llegado el día más favorable (entre 3 y 6 días después de la punción) procederemos a su transferencia al vientre materno. El día de la transferencia es un momento muy emotivo, en el que el ginecólogo ayudándose de la sonda ecográfica abdominal detectará la zona uterina más adecuada para colocar el embrión para su anidación. Una vez transferido, se puede hacer vida normal, pero sin cometer excesos físicos. Los embriones restantes que no hayan sido transferidos se pueden congelar para nuevos tratamientos o futuros hermanos.

Transcurridos 14 días desde la extracción de los óvulos podremos conocer si ha habido embarazo mediante el análisis en sangre de la BHCG (beta), una hormona que produce la placenta del futuro bebé. Realizar este análisis antes, o en orina, nunca será concluyente, porque no se detectaría cantidad suficiente de hormona.

Fecundación In Vitro en ACCUNA. Éxito accesible.

En ACCUNA contamos con unas modernas instalaciones y equipo médico propios para que el proceso sea lo más cómodo y seguro posible, aportándote unas estadísticas de embarazo superiores a la media y simplificándote el camino para ser mamá.

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