Embriones frescos o congelados

¿Qué es un blastocisto?

Tras la fecundación del óvulo, el embrión con desarrollo normal tendrá entre 6 y 10 células. En torno al quinto o sexto día, el óvulo fecundado recibe el nombre de blastocisto. En esta fase, el embrión presenta un estado de desarrollo más avanzado y una estructura celular compleja, se compone de alrededor de 150-200 células y tiene un tamaño de 200 micras.

Esta fase se caracteriza porque podemos observar la diferenciación celular. El blastocisto se compone de dos tipos de estructuras celulares. Por un lado, tenemos la masa celular interna, que es la que luego formará el feto. Por otro lado, tenemos el trofoectodermo, una membrana externa que posteriormente se convertirá en la placenta, que nutrirá y protegerá al feto.

En una fecundación natural, la fase de blastocisto es un estado previo a la implantación del embrión en el útero. En el caso de la fecundación in vitro (FIV), la transferencia en blastocisto es uno de los tratamientos que se puede aplicar siempre y cuando esté indicado y sea posible. La transferencia de embriones se realizará en esta fase, que se considera el momento de transferencia ideal. Para lograr el embarazo a través de este tipo de tratamiento, los embriones obtenidos deben tener la calidad suficiente para que alcancen esta fase en un cultivo embrionario. Por esta razón, no todos los óvulos fecundados llegarán a ser blastocistos. Ello depende de diversos factores como la calidad del óvulo y del espermatozoide.

No obstante, está técnica permite mejorar la tasa de embarazo debido a dos principales razones:

  • Gracias a su fase más avanzada de desarrollo la capacidad de implantación es mayor y se produce más fácilmente.
  • También permite una mejor selección embrionaria ya que el blastocisto nos permite distinguir cuáles son los embriones que se desarrollan al ritmo esperado y, por tanto, seleccionar el mejor embrión.


Aurora Berenguer, enfermera de Accuna.



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