"La adopción de embriones, la solución para ser mamá"

“La adopción de un embrión, mi solución para ser mamá”

Violeta padece una enfermedad rara, que le dificultaba ser madre por riesgo a que se la transmitiera de forma hereditaria a su bebé. Para que pudiera tener una descendencia sana, se le propusieron varias posibilidades: hacer una fecundación in vitro con DGP (diagnóstico genético preimplantacional), hacer un tratamiento de doble donación de gametos (óvulos y semen) o una embrioadopción. Finalmente, dado que ella no tenía pareja masculina que aportara su semen, le aconsejamos decantarse por la adopción de un embrión, una alternativa más económica, eficaz y menos compleja. Hemos hablado con ella para conocer su experiencia en la clínica y esto es lo que nos ha contado:

¿Recuerdas cómo fue la primera visita? ¿Cómo te sentiste?

La primera vez que fui a clínica Accuna estaba ilusionada, porque la ocasión lo merecía, pero también algo nerviosa, como es natural por las circunstancias. El caso es que el trato fue inmejorable y el doctor me lo puso todo tan fácil que eso me daba miedo, debo admitir.

¿Cómo fue tu experiencia durante el procedimiento?

Mutable, con altibajos y un cóctel molotov de sentimientos. Mi experiencia durante el proceso la recuerdo como una montaña rusa, con ilusión, miedo, alegrías e incertidumbre.

¿Tenías miedo de someterte a un tratamiento de reproducción asistida al inicio?

El equipo de médicos de Accuna me brindó un trato inmejorable desde el principio. Me solucionaron todas las dudas al momento y siempre con una sonrisa, lo que hizo que se disiparan todos mis temores y la alegría por ver la cara de mi hijo alimentara esa ilusión. Por tanto, no tuve miedo al someterme al tratamiento de reproducción asistida ya que era la puerta hacia mi sueño, lo que si me aterraba era la caída , que no funcionase y tener que empezar desde cero, porque la cabeza te juega malas pasadas.

¿Cuáles eran las dudas que te asaltaban al principio?

El día de la transferencia fue precioso, ya que no pude sentirme más cómoda y arropada por todos. Lo que peor recuerdo fue la Beta espera, esos días después de la transferencia donde se juntan los miedos con un montón de sentimientos y los días se hacen eternos.

¿Qué era lo que más te preocupaba?

La verdad es que no tenía ninguna cuestión en mente, porque en la primera consulta el doctor me lo explicó todo con detalle. Pero luego sí que me surgieron dudas con la medicación que tenía que tomarme antes de la transferencia.

¿Cómo viviste el seguimiento del embarazo?

El momento del embarazo es de las cosas más bonitas que me ha pasado en la vida. Nunca olvidaré esa llamada donde el doctor me decía: “¡Felicidades, tu beta es positiva, vas a ser mamá!“. No podía controlar las lágrimas, y no me lo creía, lo había conseguido.  El seguimiento del embarazo lo llevé por cuenta pública, ya que por mi enfermedad me pusieron en alto riesgo y me llevaban muy controlada, eso sí, la primera vez que le escuché el corazón a mi pequeño fue allí, y eso es algo mágico.

Ahora que eres mamá, ¿cómo estás viviendo la maternidad? ¿Era lo que esperabas?

La maternidad la estoy viviendo muy bonita, eso sí, es mucho más dura y difícil de lo que me imaginaba, cuando te conviertes en mamá pasas a un segundo plano, es como si dejaras de existir y ya solo existiera tu bebé.

¿Sueles recurrir a blogs de mamás para hacer consultas o informarte de temas relacionados con la maternidad?

Sí que me gusta recurrir a blogs y leer experiencias de otras mamás y mujeres que luchan por alcanzar su sueño. Yo les recomiendo a todas que sigan luchando, que hay personas como el equipo de Accuna que consiguen realizar ese sueño y que, por muy difícil que a veces parezca, si luchas por tus sueños tarde o temprano se hacen realidad.

¿Qué consejo le darías a una mamá primeriza?

No puedo dar consejos a una madre primeriza ya que yo también lo soy pero creo que los consejos están de más ya que por mucho que te diga la gente siempre vas hacer lo mejor que consideras mejor para tu hijo.



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