Baja reserva ovárica: causa y posibilidad de embarazo

Por definición, la reserva ovárica es la cantidad de óvulos que tiene una mujer, en un momento determinado. En primer lugar, tenemos que saber que una mujer nace con un número finito de ovocitos (en promedio de 1.000.000 a 2.000.000), llegada la pubertad, le quedarán cerca de 300.000 a 500.000, por lo tanto, a diferencia de otros tipos de células, no se regeneran.

A lo largo de la vida reproductiva de una mujer, se ovularán cerca de 400 óvulos, el resto sufren una degradación natural, llamada atresia ovárica; por lo tanto, es fácil de entender, que a medida que transcurre la edad reproductiva de la mujer, la reserva ovárica va disminuyendo.

Entre los 25 años, y comenzada la tercera década, la mujer está en su máximo apogeo de fertilidad, pero es a mitad de la tercera década, cuando comienza una disminución importante en su reserva ovárica, pues el reloj biloco es inexorable.

¿Cómo podemos conocer la reserva ovárica?

Los ginecólogos tenemos dos formas de conocer la reserva ovárica. La primera se obtiene de contar el número de folículos que tiene una mujer en los primeros días del ciclo menstrual, mediante una ecografía endovaginal, siendo el valor normal, un número de 6 o más en cada ovario.

La otra forma, y más fidedigna, se realiza mediante la medición de la hormona anti mulleriana (AMH), que es producida por las células de los folículos ováricos. Un valor por debajo de lo normal, indica una baja reserva ovárica, y mientras más bajo sea, menor es la probabilidad de lograr un embarazo.

Cada vez más los ginecólogos alertamos a las pacientes que tienen deseo gestacional, que no es recomendable retardar la búsqueda del embarazo más allá de los 35 años, pues esta edad marca un punto de inflexión, tanto en la reserva ovárica, como en la calidad ovocitaria.

¿Se puede tener un embarazo con baja reserva ovárica?

Si la reserva ovárica está muy baja, y es el factor que impide el tan deseado embarazo, se puede acudir a un ciclo de ovodonacíon, donde se utilizarán ovocitos de buena calidad de una paciente joven, y con buena reserva; logrando así obtener embriones mediante un ciclo FIV, que podrán ser transferidos, y gestado por la paciente receptora.

Dr. Ricardo Delgado, ginecólogo de Accuna.



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