Hormona Antimülleriana (AMH): ¿Qué es, para qué se usa, como interpretar sus resultados? - Accuna

Hormona Antimülleriana (AMH): ¿Qué es, para qué se usa, como interpretar sus resultados?

La Hormona Antimülleriana (AMH, por sus siglas en inglés) es una proteína inhibidora de los conductos de Müller, que permite valorar la reserva ovárica y la fertilidad de la mujer en un momento determinado de su vida reproductiva.


La prueba es muy sencilla ya que tan solo consiste en un análisis de sangre que se puede realizar en cualquier momento del día y los resultados tardan poco tiempo en entregarse. Además, tampoco influyen los anticonceptivos, ni requiere de una preparación especial ni seguir una dieta determinada.

¿Cuáles son los valores correctos de la Hormona Antimülleriana (AMH)?

Los valores de referencia de la hormona antimülleriana son los siguientes, no obstante, te recomendamos hablar con tu médico para interpretar correctamente los resultados:

  • Reserva alta: 4.0ng/ml
  • Reserva normal: 1.5-4.0ng/ml
  • Reserva baja: 0.5-1.5ng/ml
  • Reserva muy baja: <0.5ng/ml

¿Puedes realizar el Test de tu reserva ovárica en la clínica Accuna? ¿Qué incluye el chequeo de fertilidad?

Además de conocer el nivel de la hormona antimülleriana, hay muchas otras pruebas médicas que realizamos para conocer la fertilidad en una mujer. Estas, entre otras, son algunas de las más habituales y que en Accuna, están incluidas en el primer chequeo de fertilidad:

  • Ecografía transvaginal: examen que se utiliza para evaluar el área pélvica de la mujer y revisar el estado del útero, los ovarios, las trompas y el cuello uterino.
  • Seminograma: para evaluar la calidad del semen con el fin de estudiar el grado de fertilidad masculina.


La prueba de AMH también se puede usar para:

  • Predecir el inicio de la menopausia, es decir: Las mujeres nacemos con un número determinado de ovocitos, denominado reserva ovárica, que disminuye con el paso del tiempo, tanto en cantidad como en calidad, hasta su agotamiento. En este momento se produce el cese de las reglas y comienza una nueva etapa:  la menopausia.  Generalmente no se necesitan exámenes para diagnosticar la menopausia, pero en algunas ocasiones, es posible que el médico recomiende análisis de sangre para comprobar los niveles de estos valores:
  • Hormona estimulante del folículo (FSH, por sus siglas en inglés) y estrógeno (estradiol). Esta hormona colabora estrechamente con otra llamada hormona luteinizante (LH), jugando un papel importante en el desarrollo y el funcionamiento sexual: en las mujeres ayuda a controlar el ciclo menstrual y en los hombres, hace que los testículos produzcan testosterona, importante para la producción de espermatozoides
  • Hormona estimulante de la tiroides (TSH, por sus siglas en inglés), porque una tiroides con baja actividad (hipotiroidismo) puede causar síntomas parecidos a los de la menopausia.
  • Predecir la menopausia precoz: Ocurre cuando la menopausia llega antes de los 40 años. También se le denomina fallo ovárico precoz o insuficiencia ovárica prematura.
  • Averiguar la causa de una amenorrea o falta de menstruación. La amenorrea es la falta de menstruación en las mujeres en edad fértil. Puede ser primaria:  cuando una niña de 15 años no ha tenido aún su primer periodo o secundaria: cuando en una mujer fértil, los periodos menstruales se han interrumpido. No se considera amenorrea cuando la mujer está embarazada, en periodo de lactancia o en menopausia. En cualquier caso, es importante saber que la amenorrea no es una enfermedad sino un síntoma en sí.
  • Diagnosticar el Síndrome del Ovario Poliquístico (SOP), un problema hormonal y causa común de infertilidad femenina. Aunque una mujer con SOP pueda quedarse embarazada de manera natural es cierto que puede resultar más complejo que la que no sufre esta patología. Los tratamientos pueden ir desde llevar una vida saludable hasta fármacos. En casos severos será necesario acudir a técnicas de reproducción asistida.
  • Para en los bebés, evaluar órganos sexuales externos no claramente definidos como masculinos o femeninos (genitales ambiguos).
  • Cuando una mujer sigue un tratamiento por tener o haber tenido un cáncer de ovario.


Por ello, a partir de los 25 años es recomendable realizar este estudio, de manera que, si se diagnostica una baja reserva ovárica, la mujer pueda optar por intentar quedar embarazada o preservar su fertilidad congelando sus óvulos para poder ser madre en un futuro. De no tomar esta medida preventiva, la medicina reproductiva ofrece distintas alternativas como la fecundación in vitro (FIV) o a través de la donación de gametos como la ovodonación y/o embrioadopción.


En paciente con cáncer, los tratamientos de quimioterapia, radioterapia o cirugía, pueden tener efectos perdurables en la salud reproductiva tanto del hombre como de la mujer. Por lo que antes de comenzar el tratamiento es importante consultar antes con especialista en reproducción. En Accuna contamos con el tratamiento más adecuado para tu situación. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a conseguir tu sueño.


Nouzha Krim – Recepción y atención al paciente Accuna