Miomas Uterinos, ¿qué son? ¿cómo afectan a la fertilidad?

¿Qué son?

Los miomas uterinos son tumoraciones, generalmente benignas, que crecen en la matriz o útero, y representan la tumoración benigna más común, de los órganos reproductivos.

Son entidades sólidas que crecen a partir de las fibras musculares que conforman el órgano uterino.

¿Qué tipos hay?

Se clasifican según su localización en:

  • Miomas intramurales: Aquellos que crecen en el espesor de la pared uterina.
  • Miomas submucosos: Los que crecen hacia la cavidad uterina , y afectan el tejido endometrial (el endometrio es el epitelio glandular que cubre la cavidad uterina).
  • Miomas subserosos: Son los que crecen hacia la parte externa uterina.

Pueden ser de presentación única o múltiple, y según su tamaño y localización, pueden ser asintomáticos o generar signos y/o síntomas característicos como son:

La hipermenorrea (reglas abundantes), dismenorrea (reglas dolorosas), dispareunia (relaciones sexuales dolorosas), dolor pélvico, trastornos miccionales, etc…

Los miomas uterinos son más frecuentes en pacientes de edad reproductivas (a partir de los 30 años), y en mujeres de raza negra.

La etiología de los miomas va desde la acción hormonal, factor genético-familiar o de origen-causa desconocida; pero una vez que la mujer entra en periodo menopáusico, el crecimiento de los miomas cesa, y tienden a la regresión.

¿Cómo se diagnostican?

Para el diagnóstico de la miomatosis uterina, es importante tanto la sintomatología que presente la paciente, como el examen físico. La ecografía pélvica transvaginal es la prueba reina en su diagnóstico, y la resonancia pélvica es útil en algunos casos  seleccionados.

¿Cuál es el tratamiento?

La mayoría de los mimas uterinos son asintomáticos, y el tratamiento en aquellos que producen sintomatología van desde analgésicos, anticonceptivos, cirugía para realizar miomectomías, administración de fármacos para limitar su crecimiento (análogos estrogénicos), histeroscopias (para algunos miomas situados en cavidad uterina) etc…

Por último, los miomas situados en la cavidad endometrial, o que por su localización y tamaño, obstruyan el canal cervical, pueden comprometer la fertilidad de la mujer.

Es importante acudir al ginecólogo ante cualquier alteración del patrón menstrual, así como la presencia de dolor pélvico crónico, sobre todo si se está en la tercera década de la vida. 

Dr. Ricardo Delgado

Ginecólogo de Clínica Accuna  



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